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Nekane Erezuma, Agente de Sala en Barakaldo: "Los reincidentes vienen a los juicios con una pachanga increíble"

04 de julio de 2013

Nekane Erezuma, Agente de Sala en Barakaldo

Asistir a los juicios de Penal es lo que más le gusta a esta Agente de Sala. Asegura que es muy entretenido escuchar a los acusados y distinguir a los que mienten de los que dicen la verdad. Nekane Erezuma es madre de dos hijas y precisamente sus niñas son las que le llevaron a trabajar en Justicia. Durante años se dedicó a la pedagogía, pero decidió abandonar su carrera para dedicarse al cuidado de sus pequeñas. En ese tiempo le surgió la oportunidad de apuntarse a las bolsas de Justicia, un mundo totalmente desconocido para ella. Así que cuando empezó a trabajar en el Palacio de Justicia de Barakaldo se vio desbordada. Gracias a la ayuda de sus compañeros de trabajo, pronto pudo coger el ritmo y ahora se mueve como nadie entre jueces, abogados, testigos, procuradores…

¿Cómo fueron los comienzos en Justicia?

Muy duros. Cuando mi hija pequeña cumplió dos años me llamaron para entrar de interina en Barakaldo. Fue duro porque llevaba años sin trabajar fuera de casa y porque no conocía nada de Justicia. Afortunadamente todos los compañeros me acogieron de maravilla y me ayudaron muchísimo. Ahora ocupo un puesto de refuerzo y eso significa que tengo una mayor continuidad. Hay que tener en cuenta que el mundo de los interinos es de una gran incertidumbre. A veces me han hecho hasta contratos de mes en mes.

¿Te has planteado presentarte a las oposiciones de Justicia?

Me presento siempre por el punto que te dan de cara a las bolsas de Justicia. Pero soy consciente de que para sacar estas oposiciones necesitas dedicarte a ello en cuerpo y alma y yo ya tengo dos niñas.

¿En qué consiste el trabajo de una Agente de Sala?

Como Agente de Sala soy la encargada de llamar a los testigos, cerciorarme de si han venido o no, hacer los justificantes para aquellas personas que los necesiten, exhibir los documentos, grabar los juicios, realizar las videoconferencias…

¿Y cómo haces las grabaciones?

Aquí en Barakaldo todas las salas están preparadas para hacer las grabaciones de los juicios y las videoconferencias. Está todo automatizado. Lo hacemos desde un ordenador a través de un sistema que se conoce como JustiziaIkus. En realidad, prácticamente sólo tenemos que meter una contraseña y darle a un botón.

¿Te ha jugado alguna mala pasada el ordenador?

Sí, claro. A veces lo paso fatal. Sobre todo cuando tienes que conectar para hacer una videoconferencia y no se oye o no se ve. Y claro, estás justo en pleno juicio, todo el mundo mirándote a ti como si tú supieses lo que estás haciendo. Y sabes lo justo, sabes a los botones que hay que dar y punto. Ahí es cuando pruebas los trucos de toda la vida: ¡apagar y volver a iniciar! Pero claro, entre que apagas el ordenador, lo enciendes de nuevo y se conecta pasa bastante rato y en la sala se da un silencio muy incómodo.

¿Y si no consigues hacer la videoconferencia?

Pues entonces llamamos a nuestro soporte de incidencias. A veces nos lo solucionan por teléfono y otras veces no. En ese caso puede que el abogado renuncie al testigo o que haya incluso que suspender el juicio.

¿Qué ocurre si se suspende un juicio?

Pues que se celebra otro día. Recuerdo una vez que a una compañera que también es Agente de Sala le pasó de todo. Se suspendió su juicio porque no conseguían hacer la videoconferencia. El día que se reanudó el juicio tampoco había manera de hacer la videoconferencia en esa sala. Yo hice pruebas en otra sala y parece que allí sí que funcionaba el sistema. Así que se trasladó a abogados, fiscales, procuradores, testigos, al juez y a todo el personal a la otra sala. Total, que cuando conseguimos hacer la videoconferencia y el testigo empezó a testificar se empezó a oír de fondo una alarma de incendios. Resulta que era la del edificio desde donde estaba testificando el testigo y otra vez se tuvo que suspender la videoconferencia.

Y sobre los justificantes ¿te piden que los hagas por más horas de las que realmente ha durado el juicio?

Sí claro, pero obviamente eso no lo puedo hacer. Porque imagínate que yo le pongo que ha estado hasta las tres de la tarde y el juicio realmente ha acabado a la una. Luego esa persona puede utilizar ese justificante como prueba de que ha estado aquí, cuando no es así.

¿Cómo es la relación con abogados, jueces, y procuradores?

Muy bien con todos. Bueno, con los abogados hay de todo, como en botica. Hay algunos que se creen que son la pera limonera. Igual les vas a preguntar por un testigo que no ha venido y no sabes de qué parte es y te miran así por encima del hombro y te dicen “yo soy el letrado de la parte contraria”.

¿Has tenido miedo de algún acusado?

Cuando el acusado viene de prisión está siempre custodiado por dos ertzainas y hasta que les llaman están en los calabozos. Esos calabozos están conectados con sala por unas escaleras internas y por ahí se oye todo. Muchas veces están gritando o dando golpes; eso sí, en cuanto entran en sala vienen como corderitos, como si nunca hubiesen hecho nada y sólo saben decir “sí Señoría”. Pero vamos, miedo no paso porque el hecho de que estén custodiado te relaja.

Como Agente de Sala eres de las que tiene el trato más informal con testigos, demandados y demandantes ¿les notas nerviosos cuando están esperando para entrar a un juicio?

Muy nerviosos. Eso sí, se nota mucho a los que son reincidentes porque vienen con una pachanga increíble. Cuando no tengo juicios me encargo también de atender al público en información y a veces alucinas. Vienen sin traer la citación ni nada y cuando les pides el DNI y metes sus datos en el ordenador y ves la lista de asuntos pendientes que tienen te das cuenta de que éste viene ya como si estuviera en su casa.

¿Y el trato con los testigos?

Pues algunos se te ponen hasta a llorar. Verse en un juicio es una situación muy dura.

¿Qué es lo que menos te gusta de este trabajo?

Cuando me toca la sala de Familia, la de los divorcios. Porque normalmente cuando van a juicio es porque no han llegado a un divorcio pactado y porque hay hijos de por medio. Da mucha pena oír lo que oyes y te dan ganas de decirles a los dos que si la cosa no ha funcionado no utilicen a los niños para hacer daño a la otra parte.

¿Y lo que más te gusta?

Pues Penal tiene su cosilla. A veces oyes al acusado y piensas pero qué morro le está echando, porque se nota claramente que está mintiendo. En estos juicios yo, entre comillas, me lo paso bien. Es entretenido y además se te pasa el día rápido.

¿Qué horario de trabajo tienes?

El horario es de 7.30 horas a 15.00 horas. Pero tengo horario flexible y también lo de la conciliación familiar. Así que puedo entrar hasta las 10.00 horas y luego salir más tarde para recuperar esas horas.

¿Con ese horario es fácil compatibilizar la vida familiar y laboral?

Así tengo margen para organizarme y llevar a las niñas al cole… porque si no es imposible. Por suerte nos arreglamos bien porque mi marido es funcionario de Osakidetza y también trabaja sólo por la mañana.

¿Cómo desconectas del trabajo?

La clave para desconectar es tener hijas. En cuanto paso la tarjeta para fichar empiezo a pensar en lo que tengo que hacer esa tarde con las crías.

¿Recuerdas algún juicio en especial?

¡Sí! El caso del fuet. Era una demanda por lo Civil. Un señor compró un fuet, lo guardó en un armario y cuando un par de días después fue a cogerlo resulta que estaba lleno de ácaros. La empresa que hizo el fuet le pagó la desinfección de la cocina, pero se hizo mal. Total, que acabaron todos en juicio. El supermercado que vendió el fuet, la empresa que lo hizo y la que llevó a cabo la desinfección. Luego había peritos de las distintas partes y yo como Agente de Sala tenía que exhibir también los informes de los peritos. Recuerdo que uno de ellos tenía una foto de un ácaro pero ampliado a tamaño industrial. Y daba un asco el bicho que no podía más. Nunca he comido fuet, pero desde luego se me han quitado las ganas de comprárselo a mi hija.

¿Y cómo acabó todo?

Eso es lo malo de este trabajo, que te quedas sin saber el final. A no ser que luego le preguntes al juez. En este caso sí que lo hice y resultó que la jueza repartió la culpa entre todos los implicados. Luego, entre nosotras también nos gusta comentar los juicios y en este había opiniones para todos los gustos. En cualquier caso, lo que hicimos todas al llegar a casa, incluso la jueza, es hacer un repaso de todos los armarios de la cocina para ver si estaban libres de bichos.

Con todos los juicios y situaciones duras que has visto ¿ha cambiado tu forma de ver la vida?

Pues mira, a veces creo que ya tengo deformación profesional. Hace poco tuve la fiesta del colegio de las niñas. De repente, una madre se puso a discutir con una monitora de un taller por una tontería, pero se estaba escapando ya el tema de las manos. Así que decidí intervenir y recordarle a la madre que era el día de los niños y que no montase la pirula delante de todos los críos. Esto seguro que nunca lo hubiese hecho si no trabajase en Justicia. Pero es que la gente no sabe la repercusión que pueden tener este tipo de actos y lo duro que es verse luego en un juicio por una pelea tonta.

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