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Los derechos paso a paso IV: libertad sexual

26 de febrero de 2019

La libertad sexual consiste en la libertad de elección sexual, esto es, el derecho que tenemos las personas a auto determinarnos en el ámbito de la sexualidad, siendo el único límite el respeto a la libertad del otro.

Dicho de otra manera, significa que podemos utilizar nuestro cuerpo a propia voluntad y que tenemos el derecho de escoger nuestro comportamiento sexual, y de hacer y aceptar o rechazar las propuestas que queramos.
 

Iñigo Lamarka, abogado y jurista

Iñigo Lamarka es abogado y jurista, y trabajó durante 10 años como defensor del pueblo de Euskadi (2004-2014). Antes de ser Ararteko ejerció de presidente de la Asociación Gehitu de gays, lesbianas y bisexuales; y es conocido, entre otras cosas, por la labor realizada a favor de los derechos humanos en ese ámbito.

El derecho a la libertad y a la igualdad como punto de partida

Iñigo Lamarka considera que la libertad sexual se fundamenta en los derechos de libertad e igualdad del individuo y puntualiza que “son dos derechos fundamentales muy importantes, en mi opinión, los más importantes de la Constitución; les sumaría el derecho a la dignidad. La personas que tienen o tenemos orientación homosexual lo que demandamos es poder ejercer esos derechos en el ámbito de la afectividad sexual”.

¿Qué es la afectividad sexual?

En el término afectividad sexual confluyen el enfoque público y la sexualidad de cada individuo, el lado privado del sexo y la perspectiva pública del mismo. Por eso, más que hablar de libertad sexual, Iñigo Lamarka prefiere el término afectividad sexual, y utiliza un ejemplo práctico para explicarlo: “Personalmente me ha ocurrido con ciertas personas, que al comunicarles que soy homosexual su respuesta ha sido algo similar a ‘bueno, mientras no se haga notorio haz lo que quieras, no hay problema, pero no reivindiques que eres homosexual’. En esos casos la respuesta es clara: yo no reivindico que soy homosexual, lo mismo que los heterosexuales no reivindican que son heterosexuales. Lo que reivindico son libertad e igualdad. ¿Libertad para qué? Para que cada persona pueda ser lo que quiera según su orientación sexual. Para que lo sea no solo en la intimidad, sino cuando esa afectividad se une a las relaciones sociales, cuando surgen relaciones afectivas, esa persona pueda exteriorizar la afectividad en público, eso es lo que reivindico”.

Pareja de hombres abrazados cariñosamente bajo un arbol

Hasta la aprobación de Constitución, la homosexualidad se castigaba

En el aspecto legal, hasta que se aprobó la Constitución en 1978 las personas que no eran heterosexuales eran castigadas. Iñigo Lamarka, que entonces era un joven adolescente, recuerda perfectamente aquella época: “Entonces existían la Ley de vagos y maleantes y la Ley de peligrosidad social. Según aquellas leyes, había ciertos comportamientos que se consideraban peligrosos, o mejor dicho, se consideraba que eran peligroso para la sociedad. No era solo que no pudieran mostrar su homosexualidad, sino que también se podía castigar si ocurría dentro de casa”.

Un ejemplo de esa situación se dio en 2003 en Texas: “Hasta hace poco la Ley de Texas castigaba las relaciones homosexuales, y uno de esos casos llegó hasta el Supremo de Estados Unidos: Un vecino denunció a dos hombres que mantenían relaciones sexuales en una casa particular. La policía entro y detuvo a los dos. Les acusaron de mantener relaciones sexuales en su propia casa. La pareja recurrió y el caso llegó al Tribunal Supremo de Estados Unidos, y la sentencia fue clara. El Tribunal tomó dos decisiones: la primera, conmutar la pena, y la segunda, declarar anticonstitucional esa Ley de Texas, por ir en contra del derecho a la libertad y a la intimidad.

Aunque los derechos estén reconocidos por ley, la sociedad puede posicionarse en contra

Existen tres grandes elementos para garantizar los derechos humanos: El primero es el reconocimiento: que el derecho sea reconocido, bien por la Constitución o por medio de una Ley. Ese paso es imprescindible, ya que si un derecho no está reconocido, simplemente, no existe. El segundo es la garantía: Un derecho puede estar reconocido por Ley o en la Constitución, pero necesita garantías. ¿Para qué? Para poder ejercerlo correctamente. Esto significa que si una persona considera que se le ha conculcado ese derecho, tiene que tener la garantía de que va a ser reparado, y para eso es imprescindible que existan mecanismos de garantía. ¿Cuáles son esos mecanismos? Principalmente, los jueces y juezas y los juzgados.

El tercer paso son los valores sociales: “son muy importantes, porque si la sociedad tiene interiorizados los valores relacionados con esos derechos, es mucho más sencillo ejercerlos “–explica Lamarka. “En cambio, si esos valores no están interiorizados por la sociedad, si existen valores que justifican la discriminación, es mucho más difícil ejercerlos. En esos casos –es lo que ocurre habitualmente- las personas ocultan su condición para no tener problemas a nivel social”.

Niño con el pelo teñido de los colores del arcoiris

Muchas personas ocultan su naturaleza sexual

“Es muy evidente en el caso de las personas homosexuales, porque una persona negra no puede ocultar su condición, como tampoco una mujer puede ocultar lo que es, pero una persona homosexual, sí puede hacerlo” explica Iñigo Lamarka. “Eso es exactamente lo que ha ocurrido durante décadas; casi todas las personas homosexuales han ocultado su naturaleza para evitar problemas. Ocultarte porque no sólo te castiga la ley sino también los valores sociales es especialmente duro”.

Agresiones y homofobia

En la actualidad las parejas del mismo sexo tienen los mismos derechos que las heterosexuales, ya que la Ley de 1 de julio del 2005 modificó el código civil y legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo. A pesar de eso, Iñigo Lamarka opina que no hay igualdad plena, entre otras cosas, porque existe la homofobia. “Siempre lo comparo con los derechos de las mujeres: A nivel legal las mujeres son iguales, pero a nivel real aún hay que lograr muchas cosas. ¿Qué significa el hecho de que haya homofobia? Pues, entre otras, que hay agresiones. Con las personas gays y lesbianas ocurre algo similar. Y además las agresiones son muy violentas.

Pareja de mujeres tumbadas mirandose mutuamente

Detrás de todo, está el machismo

Ante este vacío, el movimiento LGTB demanda una ley a favor de la igualdad y en contra de la discriminación. Aunque la Ley este de su lado, piden que se establezcan medidas para que desaparezcan las actitudes homófobas. Iñigo Lamarka opina que “aún hay que trabajar mucho en la opinión pública, y para eso es muy importante la educación. En la escuela hay que educar en valores como la igualdad.

Existen leyes en diferentes autonomías, pero falta una a nivel estatal. En Euskadi se han dado los primeros pasos

Le hemos pedido a Iñigo Lamarka que haga una valoración sobre la situación general del País vasco en torno al derecho a la libertad sexual y el colectivo LGTB. Considera que la situación es en general mejor que en otros lugares: “Creo que en Euskadi se han dado pasos importantes; existen políticas públicas, tanto en educación como a nivel de sensibilización. Y lo que es más importante, todos los partidos políticos han interiorizado el discurso –de una manera correcta- y han sido consecuentes con el respeto a las personas LGTB.

Aún así y todo, Iñigo opina que es muy importante aprobar a nivel estatal una Ley que garantice la igualdad real y efectiva de las personas LGTB. “De todos modos, tan importante como la Ley me parece el trabajo de los colegios educando en valores como la dignidad, la libertad y la igualdad. En Euskadi ya se han dado pasos en ese sentido. Aún así, la Ley de igualdad debería incidir en este aspecto".

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