Ir al contenido principal

Administración de Justicia en Euskadi

Justizia Administrazioa Euskadin - Administración de Justicia en Euskadi
Estás en: La Justicia > Justicia Restaurativa > Servicio de Justicia Restaurativa

Servicio de Justicia Restaurativa

La mediación intrajudicial es una realidad en Euskadi desde 2007 a través del Servicio de Mediación Intrajudicial, antes conocido como Servicio de Mediación Penal.

La creación del Servicio de Justicia Restaurativa supone un cambio en profundidad de la naturaleza del sistema desarrollado hasta la fecha, al nacer con la finalidad de desarrollar otras herramientas restaurativas que permiten la participación en el diálogo restaurativo de la comunidad y del entorno de las personas implicadas en el conflicto. Este Servicio nace por tanto con una vocación de cooperación en el ámbito intrajudicial, pero también con la finalidad de potenciar y profundizar en dinámicas que contribuyan a la paz social.

Las actuaciones de este servicio se centran en tres áreas: la social, la psicológica y la legal. De modo que los equipos de trabajo de los SJR están formados por trabajadores/as sociales, psicólogos/as y abogados/as.

Para que se pueda dar un proceso restaurativo, en primer lugar el juez o jueza pertinente debe derivar el caso al Servicio de Justicia Restaurativa. Después, los facilitadores y facilitadoras se encargan de hablar con cada una de las partes para explicarles en qué consiste este proceso y, si ambas aceptan, se celebra ya una primera entrevista por separado.

Servicio de Mediación Intrajudicial.

 

Muchas de las víctimas y de las personas denunciadas acuden a esta primera fase acompañadas de sus familiares o de profesionales. Sin embargo, cuando se da cita para la reunión entre ambas partes únicamente pueden acudir ya víctima y denunciado/a. Se trata de reuniones a tres bandas en las que el facilitador o facilitadora tiene que jugar un papel secundario y totalmente imparcial de manera que el protagonista sea el diálogo entre la víctima y su agresor o agresora.

Si todo marcha bien, el proceso finaliza con un acuerdo que ambas partes firman y se remite al juez o jueza que en su momento derivó el caso al Servicio de Justicia Restaurativa.

En el ámbito de familia el proceso es semejante. Para que se pueda dar un proceso restaurativo, el juez o jueza pertinente debe derivar el caso al Servicio de Justicia Restaurativa. Serán los facilitadores y facilitadoras quienes se encarguen de contactar con las partes en conflicto para concertar una sesión informativa, a la que acudirán, si lo desean acompañados de sus respectivas defensas. Si aceptan, serán las partes quienes, con la ayuda del facilitador o facilitadora quienes traten de llegar al acuerdo que ponga fin a la controversia judicializada.